Título Original: 30 days of night

Título en Español: 30 días de oscuridad

Compositor: Brian Reitzell

Año: 2007

Editada por: Ipecac Recordings (2007)

Duración: 47 minutos

Notable film de vampiros con un entrañable corazón de serie B y repleto de situaciones terroríficas. El lugar en el que se desarrolla la acción (un pueblo en la nieve) da miedo por sí solo y es el contexto perfecto para desencadenar una masacre a la que muy pocos sobrevivirán. Quizás a los habitantes del pueblo les falte más definición en sus intenciones, pero en una película de estas características es un mal menor que no hay que tener en cuenta. Por otra parte, los vampiros que aparecen aquí son criaturas sin sentimientos ni piedad; una pandilla de bestias que matan a su antojo mientras la nieve cae taciturna y se mezcla con la sangre de las víctimas. Que todo el mundo se olvide del clásico estereotipo del vampiro elegante que hipnotiza con la mirada, pues aquí estos individuos actúan de otra manera, sin sutilezas. En lo que concierne a la dirección, creo que está bastante bien y de vez en cuando ofrece algún plano memorable. En fin, una muy buena película de vampiros que, aunque no inventa nada, sabe aprovechar los clichés del género y utilizarlos en su beneficio. Un film de terror de los de toda la vida.

Hora de pasar a comentar la banda sonora, compuesta por Brian Reitzell, quien ofrece una música gélida y rotunda que se adhiere a las texturas de la película con brillantez y la hace más perturbadora, de principio a fin. Las estridencias que acompañan a los vampiros (emulando, en cierta manera, sus aullidos) no son un pegote banal ni representan una posible falta de ideas. Más bien, son las notas del caos, del horror sin límites. El compositor acierta igualmente al prescindir de una estructura reconocible que pudiera encaminar los pasos hacia una hipotética liberación. Para él solo hay hostilidad, frío y dolor. Ni rastro de esperanza en toda la pieza, salvo quizás en un efímero epílogo musical que de todas formas no logra desprenderse del tono infernal que domina toda la partitura. Escuchar el disco es una tortura, al tratarse de música sin vida, clínicamente muerta. Pero en la película (para mí) la cosa cambia y bastante. Es una creación musical extremadamente gélida (hay que recordar que la acción transcurre en un pueblo en la nieve) y estridente que se adhiere con acierto a las imágenes y multiplica su efecto devastador. Frente a muchas partituras actuales de terror que siempre cuentan lo mismo, esta pieza tiene cierta personalidad y se entrega por completo a las necesidades del film; ambientando el horror mediante una música siniestra que, en mi opinión, resulta muy notable y eficaz. El primer tema de la pieza, “Prelude/Last Day Of Sun” es ya toda una declaración de intenciones por parte del compositor. Una estridencia inicial (emulando, como ya he comentado, el aullido de los vampiros) da paso a una repetitiva cadencia que se vuelve enfermiza y pone de los nervios. “Vampired Johnny” es otro tema que incrementa la perturbación de la escena en la que aparece. Desasosegante y críptico, es un momento de puro terror que sacude los sentidos, y que cuenta con la hábil intervención de una resonancia que suena al mismo tiempo que el protagonista acaba con su amigo (ahora convertido en vampiro) a base de hachazos. Una escena acojonante, de nuevo elevada gracias a la música. Por su parte, los dos últimos temas de la banda sonora, “Overture” (que recupera la repetitiva cadencia del comienzo) y “Underture”, suponen una interesante despedida del score y la constatación de que el autor no se ha andado con blandenguerías. Pues, de principio a fin, esta es una creación tóxica, destructiva, muy atmosférica, en la que no hay cabida para las emociones humanas.

La banda sonora de Brian Reitzell para esta película creo que es más que digna.

Fecha de Publicación: 27/09/2020

2 Comentarios
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios

Me encanta esta película,y cómo su banda sonora resalta aún mas los sentimientos que te producen determinadas escenas, frío, miedo, abandono, caos… No puedo estar más de acuerdo con tu descipción! Gracias!

Me alegra mucho verte por aquí, Sarai! Gracias por tu aportación. Coincidimos en nuestras impresiones.