Título Original: Deep Blue Sea

Título en Español: Deep Blue Sea

Compositor: Trevor Rabin

Año: 1999

Editada por: Varèse Sarabande (1999)

Duración: 30 minutos

Spielberg hizo “Tiburón” en 1975 y muchas cosas cambiaron para siempre. El por aquel entonces joven director inauguraba oficialmente un nuevo tipo de cine; el cine de bichos hostiles. Y es que desde aquel día, y hasta la actualidad, no han dejado de salir numerosos films en los que una o varias criaturas intentan liquidar a los seres humanos de formas a veces realmente dantescas. Se ha hecho de todo en estos años; desde entretenidas películas que muestran una gran imaginación, hasta infumables films de serie Z que no dan para más de un visionado. Evidentemente, nada de lo que se ha hecho después puede igualar a la magistral “Tiburón” de Spielberg, una película sublime y probablemente insuperable. Un clásico eterno.

“Deep Blue Sea”, de 1999, me parece una película bastante especial. No es que sea muy buena, pero tampoco es espantosa. Se deja ver con agrado y ofrece un espectáculo intenso que es consciente de sus propias limitaciones, de las que incluso sabe sacar partido para plantear algunas situaciones imprevisibles. La primera vez que vi “Deep Blue Sea” fue en el cine con mis colegas y recuerdo que pasamos todos un rato formidable. Después me la agencié en formato doméstico y admito que desde entonces suelo verla más o menos una vez al año. “Deep Blue Sea” nunca será “Tiburón”, pero puede presumir de ser una de las mejores películas de escualos asesinos que se han hecho jamás. No es poco.

Trevor Rabin, por aquellos tiempos bastante solicitado, asumió el proyecto con entusiasmo y compuso, para mí, una de sus más logradas partituras. En ella hay acción, suspense y lirismo, en abundantes dosis y siempre con notable eficacia. El tema de los tiburones se compone de dos notas descendentes; un cariñoso homenaje al soundtrack del maestro Williams para “Tiburón”, cuyo tema para el escualo constaba también de dos notas, solo que en este caso eran ascendentes y en registros más graves. No obstante las referencias terminan ahí, pues “Tiburón” y “Deep Blue Sea” son dos películas muy distintas con bandas sonoras muy distintas también. Rabin, pues las circunstancias así lo requerían, recrea las escenas con una pieza no especialmente sofisticada pero sí comprometida. Posee momentos brillantes; como la música que acompaña la llegada en helicóptero al laboratorio submarino, o el tema que suena durante el experimento. También destacaría la feroz épica que ilustra las secuencias tras el primer ataque; cuando intentan evacuar al herido pero todo se va al carajo. Musicalmente también es espectacular y muy interesante la pieza que Rabin compone para la escena de la huida por el hueco del ascensor. Un momento de urgencia en estado puro. Respecto al final, el compositor cumple con oficio y da lo que se puede esperar de él. Narración y emoción fusionadas en un bello epílogo, cuyas últimas notas son especialmente evocadoras.

La edición oficial aquí comentada fue lanzada en 1999 por Varèse Sarabande. Es un álbum entrañable pero apenas dura 30 minutos y en él faltan gran cantidad de temas. Por fortuna existe una edición promocional de dos discos que reúne toda la música escrita para la película. Sumamente interesante.

Fecha de Publicación: 01/12/2020

2 Comentarios
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👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏.
Esta no me la apunto… 😂😂😂😂

No seas muy cruel con esta clase de películas, Mayte jeje. A su manera están bastante bien.