Título Original: Band of Brothers

Título en Español: Hermanos de Sangre

Compositor: Michael Kamen

Año: 2001

Editada por: Sony Classical (2001)

Duración: 69 minutos

“Hermanos de Sangre” es una miniserie brutal, de entre lo más demoledor que he contemplado jamás. Diez episodios extraordinarios y de un valor impagable. En ellos se relata la historia de la compañía Easy; un escuadrón de paracaidistas formado por voluntarios que jugó un papel decisivo en la 2ª Guerra Mundial. El espectador llega a acostumbrarse al dolor a medida que avanzan los episodios, pues aquí todo es real, asombrosamente real. Cada personaje y su particular sacrificio, cada secuencia, el guion y el gran sentido del ritmo… “Hermanos de Sangre” me parece una producción magistral, emotiva y desgarradora. Suelo verla más o menos una vez al año y no deja de asombrarme. Tras la maravillosa “Salvar al soldado Ryan”, Steven Spielberg y Tom Hanks se quedaron con ganas de explorar más fondo la contienda y esa fue, entre otras cosas, la razón de que exista hoy esta miniserie. Ambos produjeron (Hanks incluso rodó un episodio) y asesoraron en muchos ámbitos para lograr que “Salvar al soldado Ryan” y “Hermanos de Sangre” tuvieran idéntica atmósfera, el mismo tono hiperrealista e incluso la misma ideología antibelicista. Todo salió bien. Todos cumplieron aquí y el resultado es casi perfecto. “Hermanos de Sangre” puede llegar a ser tan profunda como el susurro de una estrella. Es sincera, penetrante, bella y triste en su esperanza.

El magnífico Michael Kamen, por su parte, se embarca con elegancia y honestidad en la que es probablemente su última gran pieza, ya que el compositor falleció tristemente solo dos años después. De hecho, es sabido que compuso “Hermanos de Sangre” en un estado muy avanzado de su enfermedad. Su carne quizás se estuviera muriendo pero el alma que llevaba dentro todavía gozaba de saludable inspiración. Prueba de ello es esta extraordinaria composición, hermosísima y evocadora, de una sensibilidad inabarcable e imponentes valores musicales. El tema central que suena en la cabecera es ya toda una declaración de intenciones por parte del compositor, quien escribe un hermosísimo tema elegíaco que funciona a modo de réquiem por los soldados. Cinco de las notas que componen dicho tema le sirven a Kamen para ir desarrollando variaciones dramáticas o luminosas dependiendo de las circunstancias, como en la sobrecogedora escena del despegue de las aeronaves; un instante glorioso de exaltación pura. Por ellos y por nosotros. Por los vivos y por los que no la contarán.

Uno de los momentos más crudos de toda la miniserie es el descubrimiento, por parte de los miembros de la Easy, de un campo de concentración. Una secuencia terrible que hace polvo el corazón. Es lo que ocurre cuando el ser humano hace de la tierra el infierno. Es una escena compasiva que arrastra un sufrimiento indescriptible, y en donde el compositor escribe un extenso tema que lo llena todo de amor, como si fuera un ángel enviado por Dios para intentar paliar los tormentos de quienes han sufrido el escarnio de los intolerantes. La emotividad de la música de Michael Kamen es aquí incesante. Por su categoría y significado creo que es de la clase de temas que vivirán hasta el infinito. Si amo este mundillo es por cosas así, eso está claro.

Tim Roth decía en “La leyenda del pianista en el océano” algo así como que la música le hacía llorar. Si Novecento me conociera sabría al instante que soy de los suyos. Eso no podrá ser porque, como ya sabréis, Novecento está muerto. Muchos de los combatientes de esta tóxica infamia llamada 2ª Guerra Mundial también perdieron tristemente sus vidas. Recuerdos que se quedaron en el aire. Sangre que manchó los ríos y los valles. Esta sublime música no podrá cambiar el pasado pero sí estimular para vivir un futuro mejor.

Fecha de Publicación: 29/01/2021

2 Comentarios
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Buenísimo, Mikel!!!👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏

Muchas gracias, Mayte!