Título Original: Schindler´s List

Título en Español: La lista de Schindler

Compositor: John Williams

Año: 1993

Editada por: La-La Land Records (2018)

Duración: 93 minutos

Esta es una película de un valor testimonial incalculable. La historia real de un empresario industrial miembro del partido nazi que salvó la vida de casi 1200 judíos durante el Holocausto. Su nombre era Oskar Schindler; persona cabal de aspecto sereno cuya locuacidad le sirvió para ganarse el respeto y la simpatía de algunos de los peces gordos del partido. Su pretensión inicial, como la de muchos entonces, era hacer dinero utilizando mano de obra judía, ya fuera para fabricar simples pucheros o bombas y armamento de combate. Pero algo cambió en él a medida que avanzó el tiempo, siendo consciente de que no podía permanecer pasivo ante las imparables matanzas de inocentes que sucedían a su alrededor día tras día. Y así, Schindler hizo su lista, comprando literalmente la vida de más de un millar de personas, dejándose su fortuna, pagando a sus propios colegas nazis por cada ser vivo que salvaba de una muerte atroz y segura. Europa y el mundo entero estuvieron aquellos años al alcance de los demonios; pero también hubo gente como Oskar Schindler, gente que aportaba luz en un entorno constante de tinieblas y pesadillas. De los casi seis millones de judíos que acabarían asesinados, solo unos pocos pudieron estar en su lista. Sin embargo, el mero hecho de que esa lista exista supone un testimonio imperecedero de la bondad más radiante del ser humano.

Spielberg y todo su equipo están aquí en la cúspide de la grandeza artística; ejecutando una inmensa obra maestra realmente inconmensurable. Un magistral film de tres horas tan espeluznante como desgarrador. El uso del blanco y negro logra claroscuros muy expresivos, encaja perfectamente con las circunstancias y les da un tono hiperrealista que resulta impactante. De hecho, fue en este rodaje donde Spielberg y el director de fotografía Janusz Kaminski se conocieron, y desde entonces han venido trabajando juntos creo que en casi todos los proyectos. Inolvidable es también la hermosa niña del abrigo rojo y todo lo que ella representa. Spielberg la rescata del blanco y negro a los ojos de Schindler cuando este contempla la masacre del gueto desde lo alto de una colina. La niña entra en un edificio y se esconde debajo de una cama; en ese instante la esperanza de que pueda sobrevivir aflora en el espectador. No será casi hasta el final de la película cuando, en medio de una espantosa incineración de cadáveres, Schindler vuelva a verla, pero ya sin vida y traída en una carretilla para ser quemada junto con otros miles de judíos muertos. Por eso creo que el hecho de que Schindler la coja de la mano en el póster de la película simboliza su eterno deseo de ayudarla. Pudo salvar a casi 1200, pero a ella en concreto no. Y es esa la razón de que la melancolía corra por las venas de Schindler. Es mi opinión.

John Williams ya había conquistado el corazón de incontables personas con su sublime sinfonismo cosechado en los 80. Obras como “ET”, “Indiana Jones” o “Encuentros en la tercera fase” le habían situado, por meritos propios, en todo un referente. Del mismo modo sus piezas dramáticas eran de una sensibilidad mayúscula, como la mostrada, por ejemplo, en “El imperio del Sol” (también con Spielberg) o en “Nacido el 4 de julio”. Sin embargo, no fue hasta el 93 y con esta película cuando Williams terminó por fin de acallar las voces de los cuatro pajarracos que aún criticaban su genialidad. “La lista de Schindler” es una banda sonora profundamente triste, de lo más emotivo jamás compuesto, posicionada para dar dignidad a los humillados y consuelo a los afligidos. Escucharla es para mí como nacer de nuevo; incertidumbre y pánico, desde luego, pero también esperanza y amor. Un contraste en el que Williams brilla de forma poética y que personalmente me conmociona. La orquesta suena con serenidad y el violinista Itzhak Perlman aporta momentos de gloria pura. Su manera de hacer sonar el violín es de un virtuosismo absoluto, sencillamente genial. Cada momento de esta pieza es abrumador, único en su dolor y en su belleza. Por ejemplo, está el tema “Inmolation”, devastador donde los haya, con ese progresivo aplacamiento de los coros representando la desaparición de tantas y tantas personas. Un momento de puro shock que me paraliza. Para la secuencia que tiene lugar en Auschwitz, el maestro escribe un tema aterrador y de gran intensidad dramática; “Auschwitz-Birkenau”. Es uno de los temas más sombríos en toda la carrera de John Williams, quizás el que más. Instantes descorazonadores en los que el violín expresa un terror inimaginable. Respecto al tema principal propiamente dicho, este va tomando forma en el film a medida que el plan de Schindler progresa, alcanzando su máxima intensidad ya al final en el desgarrador “I Could Have Done More”.

“La lista de Schindler” es realmente una pieza eterna; su discurso es transparente y como música luce una categoría al alcance de muy pocos artistas. John Williams es uno de los mejores músicos de la historia, no solo cinematográfica, y su legado traspasa fronteras, como el aroma purificador de un ángel que una vez te ha tocado ya siempre te acompaña. Y si los instrumentos lloran, yo lloro.

La edición aquí comentada fue lanzada en 2018 por La-La Land Records con motivo del 25 aniversario del film y su música. El primer disco es idéntico al del álbum primigenio editado en 1993, e incluye un segundo disco con temas alternativos inéditos hasta el momento.

Fecha de Publicación: 11/03/2021

2 Comentarios
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Genial, genial… la película y cómo lo cuentas. 👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏

Gracias Mayte por tus apreciaciones!